Alexandra Londoño
Una noche mientras escuchaba la tranquilidad del sonido de las olas del mar y los suaves vientos que cada vez aumentaban su intensidad; Willy mi amo y aún más que eso mi gran amigo miraba un papel amarillo con gran ansiedad; sus ojos expresaban gran felicidad, sorpresa y satisfacción sin duda era algo importante para él; gritaba, reía mientras me cargaba y me daba las palmadas que acostumbraba a darme en la cabeza.
No alcance a descubrir cuál era la importancia de este misterioso papel amarillo, debido a que de un momento a otro una fuerte tormenta empezó a interrumpir la poca tranquilidad que había en medio de los gritos de Willy esa noche; las olas eran tan altas que daban miedo se lograba ver la inmensidad del mar y los vientos eran tan fuertes que lograban que mis ojos se cerraran bruscamente.
Mientras contemplaba en medio de la oscuridad la tempestad, pude ver a Willy completamente desesperado por controlar el barco ;en medio de su desesperación olvido ese papel amarillo que lo llenaba de tantas emociones y aunque todavía yo no sabía porque hacía que sus ojos brillaran para mí ya era importante nos miramos como si pensáramos en lo mismo, en el ¡ papel amarillo! de un momento a otro en cuestión casi que de segundos nuestros ojos vieron como el papel amarillo era arrastrado por los fuertes vientos por el aire, mientras lo miraba y perseguía solo pensaba en tenerlo en medio de mi mandíbula y así fue como en medio de la tormenta y en contra del viento lo logre atrapar; pero cuando me di cuenta escuchaba cada vez más lejos los gritos de Willy , ahora estaba en medio de la inmensidad del mar mientras que poco a poco se desaparecía la voz de Willy y los vientos me arrastraban cada vez más lejos de él.
El tiempo paso tan lento y aun así no cruzaba nada por mi mente; estaba en medio del mar en que podía pensar, ni siquiera podía pensar hacia donde me llevaría el viento, el viento que tanto me gustaba escuchar ; poco a poco y lentamente la tormenta fue bajando, las olas se volvieron más suaves casi como si me acariciaran, y los vientos volvieron a hacer música en mis oídos.
sin darme cuenta finalmente me habían conducido a mi final; mi llegada estaba llena de arena no reconocía este lugar y al respirar , al oler no alcanzaba a sentir el aroma de Willy; después de olfatear me di cuenta que mis mandíbulas nunca dejaron de apretar con fuerza aquel papel amarillo; a pesar de mi temor ,a pesar de que mi mente estaba en blanco frente a la tormenta Willy siempre estuvo ahí , pensé que había acabado mi travesía pero apenas comenzaba, fue así como camine tardes y noches donde me topé con muchas personas ;bajo tardes soleadas y noches lluviosas, entre la mirada inquietante de personas; pero siempre con el papela amarillo que mis mandíbulas sostenían fuertemente.
No voy a ser engreído ni mentiroso diciéndoles que fui Valiente todo el tiempo ,hubo momentos en que tuve miedo ,en que quise rendirme ,momentos en que no sabía hacia donde iba, donde solamente me veía corriendo si parar ,en medio de montañas, desiertos y bosques; casi desisto pero en ningún momento deje de pensar en la lealtad y fidelidad que le debía a Willy, ni lo que reflejaba su última mirada ; encontré personas que me no me querían dejar alcanzarlo e incluso otros de mi especie que decían que jamás lo lograría .
De tanto correr, de tanto caminar llegue a un muelle donde volví a ver el mar y así mismo volví a sentir el aroma de Willy, seguí mi camino pero esta vez daba pasos lentos estaba agotado, guiándome por su aroma; después de caminar un largo rato Termine en un parque que ya conocía a la perfección era el parque al cual Willy siempre me sacaba a pasear y jugar; en él había un hombre que ya reconocía el cual se acercó simplemente a darme un pedazo de comida se la recibí y a pesar de que seguí mi camino sentí que el viejo vio e mis ojos mi gran viaje ,mi gran travesía, mi aventura por llamarla de alguna manera a este hombre lo había visto durante toda mi vida en este parque siempre sentado en la misma silla ; pero bueno apresurémonos un poco quiero contarles mi reencuentro con Willy; y así fue; solo di unos cien pasos más y llegue a esa vieja casa blanca, subí las escaleras de la entrada tan rápido como pude y mire atreves de la ventana de la puerta; mi cola empezó moverse de un lado para otro ,me sentí un poco extraño pues hace tiempo no me sucedía y ahí estaba Willy viendo nuestro programa favorito, en su gran sillón; al mirar un poco más abajo vi mi cama pero con su nuevo amigo un gato,talvez mi peor enemigo ,no deben entender porque mi peor enemigo ;no me he presentado : soy un perro, el perro al que por algún tiempo Willy había considerado como su fiel y mejor amigo, nos se cuanto tiempo paso desde que deje de escuchar su voz ante las insaciables olas del mar y los fuertes vientos ;no sé cuánto tiempo tardo mi viaje ;tal vez esas palabras buen chico y palmadas en la cabeza cada vez que traía el hueso no fueron sinceras jamas ; ni yo ni el papel amarillo fuimos muy importantes; sin pensarlo más de dos veces di la vuelta baje los escalones pero estaba vez lentamente y con gran tristeza volví a aquel parque en búsqueda del único hombre que a pensar del tiempo recordaba mi nombre; no les conté toda la historia del parque con aquel hombre porque pensé que no tenía importancia quería llegar rápido a la casa blanca; pero acá está el resto de la historia cuando aquel viejo hombre se acercó darme de comer me dijo:” hace cuanto no venias a visitarme”; a pesar de que toda mi vida visite este parque y cada vez lo encontraba allí en la misma silla y me daba de comer lo que tenía en sus manos ,jamás supe cómo se llamaba.
Pero el sin embargo sin importar cuanto duro mi viaje jamás olvido mi nombre; al tenerlo al frente, tire el papel amarillo frente a sus pies; él lo recogió y vi de nuevo esa mirada ,esa ansiedad ,esa alegría y de nuevo volví a recibir una palmada en la cabeza ;Y aquí comienza otra vez mi nueva historia sin saber hacia dónde iba sin saber si estas palmadas en la cabeza eran reales; pero esta vez no en medio del mar y su soledad ni en medio de los vientos y su agresividad esta vez ala lado del hombre que jamás olvido mi nombre rufos.
Espacio para publicar textos de estudiantes del taller de comunicación escrita. Estos se producen a partir de estrategias desarrolladas en las etapas de producción. Cada escritor tendrá muchos lectores que con mirada crítica harán aportes para el mejoramiento de la producción textual.
domingo, 25 de septiembre de 2011
jueves, 15 de septiembre de 2011
Un pequeño canino aventurero.
Verónica Sánchez Corrales
Navegando en un barco en medio del mar se encontraban un hombre y su perro que miraban el sorteo de la lotería por internet, cuando de repente de desato una tormenta tan fuerte que la gran embarcación de velas blancas y una grande ancla se destruyó por completo y es entonces cuando tomaron caminos distintos Jack y su amo.
Jack un perro de raza mediana, valiente y de gran coraje, amante de las aventuras pero siempre fiel a su amo, con ojos enternecedores y de pelaje café; naufrago en una playa de Costa de Marfil, donde era raro ver a un perro con un chaleco, todos los turistas lo miraban y con gran simpatía Jack caminaba como en estuviese en su propia casa y es en este lugar donde el canino emprende una gran aventura en busca de su fiel amigo y de regreso a casa.
Recorriendo pueblos, ciudades e incluso países nuestro pequeño amigo siempre llevaba consigo una pequeña hoja de papel que guardaba celosamente y era el único recuerdo físico que tenia de su amo, además de todos momentos vividos junto a él. Pasaron tres meses y Jack se encontraba en la India donde se dio un paseo en elefante y, conoció culturas y otros perros de distintas razas; para ser verdad se comunicaban muy bien, pues el idioma de los perros es universal… También conoció muchos amores cada una diferente a la otra; pero este pequeño amigo solo quería llegar América las hembras ya habían pasado a un segundo plano, crear familia no era su prioridad.
Una mañana nuestro canino ve acercarse al muelle donde paso la noche un barco americano e inmediatamente Jack decide arribarlo ya que este lo conduciría a New york, esta era una oportunidad única de volver de casa. Al atardecer las memorias de sus aventuras se hacían cada vez más presentes y con nostalgia el canino recuerda las personas que conoció y lo difícil que fue pasar este tiempo, pero este sería el último recorrido a su hogar.
El viaje duro un mes donde Jack ya se creía el capitán del barco, pues bien era el consentido por el capitán y la embarcación… de repente nuestro pequeño amigo se quedó viendo el horizonte y noto como el paisaje se tornaba de edificios, ya estaba en la gran ciudad y cada vez más cerca de su amo.
En el momento de llegar al muelle todos despiden al perro con gran nostalgia, pero el pequeño perro aventurero se encontraba con gran alegría y por fin entregaría el preciado tesoro a quien más le hacía fiel, su amo.
Una vez más Jack emprende un nuevo viaje, el último viaje que tenía que tomar para llegar a casa, la ciudad estaba muy cambiada pero su instinto le sirvió de brújula conduciendo hasta su hogar, su dulce hogar… dos días después llego por fin a casa, desde la esquina el canino podía imaginar lo confortable de una cama y un plato lleno de comida, con las últimas fuerzas en sus cuatro patas Jack camina hasta fijar su mirada con un mendigo que le ofrece un poco de pan y le sonríe amistosamente, pero el perro solo quería estar ya en su casa… y era ahí donde ya se encontraba parado tras la puerta en que le solían abrir para ir a dar un paseo, pero su cara cambio y de la gran alegría que mostraba se torno una gran tristeza, pues bien su amo a quien le había hecho fiel por todo este tiempo y le había guardado su tesoro ya tenía un gato, un gato que le sobaba la pansa y le hacía cariñitos; era la peor humillación para un perro, ser cambiado por un gato. Con desconsuelo Jack camina lentamente y decide irse de casa.
Al dar cada paso Jack piensa que sería un mendigo más, un mendigo sin hogar y sin amor y por qué no ser mejor dos mendigos juntos, el pequeño aventurero alcanza a quien por un momento le dio de comer y le entrega el tesoro... El boleto de lotería premiado con el premio gordo, ahora Jack tendría; nueva casa, nuevo barco, nuevos viajes y nuevo amo.
Navegando en un barco en medio del mar se encontraban un hombre y su perro que miraban el sorteo de la lotería por internet, cuando de repente de desato una tormenta tan fuerte que la gran embarcación de velas blancas y una grande ancla se destruyó por completo y es entonces cuando tomaron caminos distintos Jack y su amo.
Jack un perro de raza mediana, valiente y de gran coraje, amante de las aventuras pero siempre fiel a su amo, con ojos enternecedores y de pelaje café; naufrago en una playa de Costa de Marfil, donde era raro ver a un perro con un chaleco, todos los turistas lo miraban y con gran simpatía Jack caminaba como en estuviese en su propia casa y es en este lugar donde el canino emprende una gran aventura en busca de su fiel amigo y de regreso a casa.
Recorriendo pueblos, ciudades e incluso países nuestro pequeño amigo siempre llevaba consigo una pequeña hoja de papel que guardaba celosamente y era el único recuerdo físico que tenia de su amo, además de todos momentos vividos junto a él. Pasaron tres meses y Jack se encontraba en la India donde se dio un paseo en elefante y, conoció culturas y otros perros de distintas razas; para ser verdad se comunicaban muy bien, pues el idioma de los perros es universal… También conoció muchos amores cada una diferente a la otra; pero este pequeño amigo solo quería llegar América las hembras ya habían pasado a un segundo plano, crear familia no era su prioridad.
Una mañana nuestro canino ve acercarse al muelle donde paso la noche un barco americano e inmediatamente Jack decide arribarlo ya que este lo conduciría a New york, esta era una oportunidad única de volver de casa. Al atardecer las memorias de sus aventuras se hacían cada vez más presentes y con nostalgia el canino recuerda las personas que conoció y lo difícil que fue pasar este tiempo, pero este sería el último recorrido a su hogar.
El viaje duro un mes donde Jack ya se creía el capitán del barco, pues bien era el consentido por el capitán y la embarcación… de repente nuestro pequeño amigo se quedó viendo el horizonte y noto como el paisaje se tornaba de edificios, ya estaba en la gran ciudad y cada vez más cerca de su amo.
En el momento de llegar al muelle todos despiden al perro con gran nostalgia, pero el pequeño perro aventurero se encontraba con gran alegría y por fin entregaría el preciado tesoro a quien más le hacía fiel, su amo.
Una vez más Jack emprende un nuevo viaje, el último viaje que tenía que tomar para llegar a casa, la ciudad estaba muy cambiada pero su instinto le sirvió de brújula conduciendo hasta su hogar, su dulce hogar… dos días después llego por fin a casa, desde la esquina el canino podía imaginar lo confortable de una cama y un plato lleno de comida, con las últimas fuerzas en sus cuatro patas Jack camina hasta fijar su mirada con un mendigo que le ofrece un poco de pan y le sonríe amistosamente, pero el perro solo quería estar ya en su casa… y era ahí donde ya se encontraba parado tras la puerta en que le solían abrir para ir a dar un paseo, pero su cara cambio y de la gran alegría que mostraba se torno una gran tristeza, pues bien su amo a quien le había hecho fiel por todo este tiempo y le había guardado su tesoro ya tenía un gato, un gato que le sobaba la pansa y le hacía cariñitos; era la peor humillación para un perro, ser cambiado por un gato. Con desconsuelo Jack camina lentamente y decide irse de casa.
Al dar cada paso Jack piensa que sería un mendigo más, un mendigo sin hogar y sin amor y por qué no ser mejor dos mendigos juntos, el pequeño aventurero alcanza a quien por un momento le dio de comer y le entrega el tesoro... El boleto de lotería premiado con el premio gordo, ahora Jack tendría; nueva casa, nuevo barco, nuevos viajes y nuevo amo.
Delirando.
Jair Villano
Cuenta Pluto que Clark era su mejor amigo, que tenían muchas cosas en común, “odiaban la ducha, amaban la pizza” (…) , pero a pesar de todo había una diferencia que cambian la noción de sus mundos e incluso la de sus vidas: Pues Clark era más espigado, tal vez por eso tenía el privilegio de dormir en un cómodo y envidiable lecho , mientras que a nuestro amigo Pluto le tocaba pernoctar en una incómoda y dura madera . Sin embargo esto no era impedimento para que su amistad fuera creciendo cada vez más .
-“Era tanto el amor que me tenía que en ocasiones dejaba que yo durmiera en su cómoda y regocijante morada”.
Cuenta Pluto que todo cambio después de la febril aventura que juntos vivieron aquel día:
-Pluto a qué no adivinas donde vamos a ir. Ay amigo, me he conseguido un modesto pero fascínate buque, ya verás que te va a encantar!
Cuenta Pluto que desde pequeño le habían ensañado a temerle al mar, pero la felicidad de su amo era su felicidad, fue por eso que “sin pero alguno” decidió acompañar a su amo y amigo a su aventura por el inmenso y profundo mar.
-“En el día todo estuvo normal, Clark con su computadora, Clark leyendo, Clark jugando , y por ultimo Clark durmiendo , a y casi lo olvido Clark con su papel de lotería! . No había porque preocuparse , por el contario ,todo daba a indicar que la noche iba a llegar sin percance alguno: pues el sol estuvo radiante, e incluso el crepúsculo nos regalo su rojizo más intenso. Pero todo se arruino , todo se fue a la basura cuando llego la inesperada noche con su nefasta tempestad ; el buque no tenía dirección ; el viento y las turbias aguas hacían que éste se moviera de tal manera que Clark perdiera el control sobre sí mismo ; el miedo se había impregnado en nuestros corazones ; pero la lluvia no cesaba , y el desasosiego se mantuvo presente , se mantuvo presente y más después de la inocente manera en que Clark quiso recuperar su papel de lotería , que según sus palabras iban a cambiar el rumbo de nuestras vidas, y la verdad fue que lo cambio pues después de arrojarme por el papel , deje de ver a Clark por muchos meses .
Pues bien a pesar de lo ocurrido en la noche agarre el papel. Lo agarre como si en mis manos estuviera la ultima pizza del mundo .Lo agarre y lo lleve por lugares que nunca en mi vida había imaginado llegar : Pase por el desierto y un cascabel me lo quiso raptar , pero me posición era firme , firme como la de un soldado sumiso que se aferra cumplir lo que dice su general ; luego pase por la selva y sentí el desdén de sus seres habitantes , decían que mi presencia no era digna , que mi vida estaba en la ciudad ;anduve deambulando por muchas zonas desconocidas ,pero mi visita en ningún lugar era grata ,y aunque lo disimulaban muy bien, sentía de cerca el pudor y el repudio con que me miraban los habitantes de las tierras . Sentí de cerca la xenofobia: y yo que nunca lo llegue a pensar: xenofobia de los que yo creía mis hermanos, mis hermanos caninos!.
fueron largos días , días de calor , días de lluvia ; fueron largas noches , noches de estrellas y lunas , noches de nubes oscuras ; no puedo negar que por momentos quería desistir , dejarlo todo atrás , dejar que nuestra amistad quedara en una bonita anécdota; pero era sino recordar esos momentos de regocijo a lado de Clark y sentía que la fuerza me volvía al alma, sentía que una esperanza disipaba miles de desesperanzas , sentía que el sentimiento era reciproca, que tal vez Clark estaba haciendo lo mismo , me buscaba , me llamaba , pero no me hallaba” .
Cuenta Pluto que aunque recordaba el camino de su hogar , el llegar se le había vuelto una odisea. Pero el amor lo puede todo, y Pluto sabía muy bien que el que persevera alcanza. No obstante, nuestro amigo decidió seguir en busca de su vehemente deseo, seguir sin importar que tan caótico fuera el camino; pero el universo parecía no querer conspirar, sin embargo, esto a nuestro pequeño gigante no lo inmutaba:
-“mi posición era firme, ya te lo he dicho Larry, firme como una estrella lo es a su lugar en el universo. Aunque a decir verdad, me sentía como un nómada, como el nómada mas clandestino de este planeta llamado tierra.
Fueron muchas noches a la intemperie, y yo que tanto despreciaba la cama-o el pedazo de madera, que era como yo le decía -en la que en viejas noches dormía; fueron muchos días sin nada que comer, y yo que tanto que repudiaba el pedazo de hueso que él me daba. Al parecer era una lección de vida ,sí a lo mejor eso era , pues las cosas que no quería , en ese momento las deseaba , inclusive las cosas más odiadas , como lo era el día de la ducha , me estaban haciendo falta. Había aprendido la lección , ahora ya no sería el mismo, no , cuando encontrara a Clark , primero que todo lo abrasaría , y después le diría todo lo que había aprendido en esas aventuras que , por un momento , llegue a pensar que no era más que una odisea , pero que con el tiempo me fui dando cuenta que era el camino hacia la reflexión , sí la soledad buscaba eso , que yo reflexionara y que con el pasar del tiempo de mis grandes falencias me percatara .
Lo había conseguido, había conseguido reflexionar, me había auto cuestionado y autocriticado; el camino ahora era otro, y fue ahí cuando te conocí Larry, lo recuerdas?, yo iba con el papel de lotería en la boca , lo llevaba a la casa de mi amo . Camine con parsimonia para disfrutar un poco más el tan esperado momento, sí , todo daba indicar que había saciado la expectativa , que me había desembarazado de eso que creía era una utopía . Camine con parsimonia y cuando llegue a casa de Clark…
Cuenta Pluto que no pudo contener las lagrimas, que a veces es tarde para darse cuenta de lo errores y, que cuando llego a la casa de su amigo vio que su lugar ya era remplazado por otro. Sollozaba Pluto diciendo que su lugar era reemplazado por un...
-Levántate Pluto que se nos hace tarde para ir al buque, pero no sin antes decirme quién diablos es Clark.
Cuenta Pluto que Clark era su mejor amigo, que tenían muchas cosas en común, “odiaban la ducha, amaban la pizza” (…) , pero a pesar de todo había una diferencia que cambian la noción de sus mundos e incluso la de sus vidas: Pues Clark era más espigado, tal vez por eso tenía el privilegio de dormir en un cómodo y envidiable lecho , mientras que a nuestro amigo Pluto le tocaba pernoctar en una incómoda y dura madera . Sin embargo esto no era impedimento para que su amistad fuera creciendo cada vez más .
-“Era tanto el amor que me tenía que en ocasiones dejaba que yo durmiera en su cómoda y regocijante morada”.
Cuenta Pluto que todo cambio después de la febril aventura que juntos vivieron aquel día:
-Pluto a qué no adivinas donde vamos a ir. Ay amigo, me he conseguido un modesto pero fascínate buque, ya verás que te va a encantar!
Cuenta Pluto que desde pequeño le habían ensañado a temerle al mar, pero la felicidad de su amo era su felicidad, fue por eso que “sin pero alguno” decidió acompañar a su amo y amigo a su aventura por el inmenso y profundo mar.
-“En el día todo estuvo normal, Clark con su computadora, Clark leyendo, Clark jugando , y por ultimo Clark durmiendo , a y casi lo olvido Clark con su papel de lotería! . No había porque preocuparse , por el contario ,todo daba a indicar que la noche iba a llegar sin percance alguno: pues el sol estuvo radiante, e incluso el crepúsculo nos regalo su rojizo más intenso. Pero todo se arruino , todo se fue a la basura cuando llego la inesperada noche con su nefasta tempestad ; el buque no tenía dirección ; el viento y las turbias aguas hacían que éste se moviera de tal manera que Clark perdiera el control sobre sí mismo ; el miedo se había impregnado en nuestros corazones ; pero la lluvia no cesaba , y el desasosiego se mantuvo presente , se mantuvo presente y más después de la inocente manera en que Clark quiso recuperar su papel de lotería , que según sus palabras iban a cambiar el rumbo de nuestras vidas, y la verdad fue que lo cambio pues después de arrojarme por el papel , deje de ver a Clark por muchos meses .
Pues bien a pesar de lo ocurrido en la noche agarre el papel. Lo agarre como si en mis manos estuviera la ultima pizza del mundo .Lo agarre y lo lleve por lugares que nunca en mi vida había imaginado llegar : Pase por el desierto y un cascabel me lo quiso raptar , pero me posición era firme , firme como la de un soldado sumiso que se aferra cumplir lo que dice su general ; luego pase por la selva y sentí el desdén de sus seres habitantes , decían que mi presencia no era digna , que mi vida estaba en la ciudad ;anduve deambulando por muchas zonas desconocidas ,pero mi visita en ningún lugar era grata ,y aunque lo disimulaban muy bien, sentía de cerca el pudor y el repudio con que me miraban los habitantes de las tierras . Sentí de cerca la xenofobia: y yo que nunca lo llegue a pensar: xenofobia de los que yo creía mis hermanos, mis hermanos caninos!.
fueron largos días , días de calor , días de lluvia ; fueron largas noches , noches de estrellas y lunas , noches de nubes oscuras ; no puedo negar que por momentos quería desistir , dejarlo todo atrás , dejar que nuestra amistad quedara en una bonita anécdota; pero era sino recordar esos momentos de regocijo a lado de Clark y sentía que la fuerza me volvía al alma, sentía que una esperanza disipaba miles de desesperanzas , sentía que el sentimiento era reciproca, que tal vez Clark estaba haciendo lo mismo , me buscaba , me llamaba , pero no me hallaba” .
Cuenta Pluto que aunque recordaba el camino de su hogar , el llegar se le había vuelto una odisea. Pero el amor lo puede todo, y Pluto sabía muy bien que el que persevera alcanza. No obstante, nuestro amigo decidió seguir en busca de su vehemente deseo, seguir sin importar que tan caótico fuera el camino; pero el universo parecía no querer conspirar, sin embargo, esto a nuestro pequeño gigante no lo inmutaba:
-“mi posición era firme, ya te lo he dicho Larry, firme como una estrella lo es a su lugar en el universo. Aunque a decir verdad, me sentía como un nómada, como el nómada mas clandestino de este planeta llamado tierra.
Fueron muchas noches a la intemperie, y yo que tanto despreciaba la cama-o el pedazo de madera, que era como yo le decía -en la que en viejas noches dormía; fueron muchos días sin nada que comer, y yo que tanto que repudiaba el pedazo de hueso que él me daba. Al parecer era una lección de vida ,sí a lo mejor eso era , pues las cosas que no quería , en ese momento las deseaba , inclusive las cosas más odiadas , como lo era el día de la ducha , me estaban haciendo falta. Había aprendido la lección , ahora ya no sería el mismo, no , cuando encontrara a Clark , primero que todo lo abrasaría , y después le diría todo lo que había aprendido en esas aventuras que , por un momento , llegue a pensar que no era más que una odisea , pero que con el tiempo me fui dando cuenta que era el camino hacia la reflexión , sí la soledad buscaba eso , que yo reflexionara y que con el pasar del tiempo de mis grandes falencias me percatara .
Lo había conseguido, había conseguido reflexionar, me había auto cuestionado y autocriticado; el camino ahora era otro, y fue ahí cuando te conocí Larry, lo recuerdas?, yo iba con el papel de lotería en la boca , lo llevaba a la casa de mi amo . Camine con parsimonia para disfrutar un poco más el tan esperado momento, sí , todo daba indicar que había saciado la expectativa , que me había desembarazado de eso que creía era una utopía . Camine con parsimonia y cuando llegue a casa de Clark…
Cuenta Pluto que no pudo contener las lagrimas, que a veces es tarde para darse cuenta de lo errores y, que cuando llego a la casa de su amigo vio que su lugar ya era remplazado por otro. Sollozaba Pluto diciendo que su lugar era reemplazado por un...
-Levántate Pluto que se nos hace tarde para ir al buque, pero no sin antes decirme quién diablos es Clark.
Una Gran travesía.
Valeria Bocanegra
En la vida nos encontramos con amores, desilusiones, fortunas, aventuras y dolores.
Para empezar consagramos nuestra vida a un ser o distintos seres, entregamos lo que más podemos, en especiales nosotros los perros.
Una tarde mientras viajaba en un pequeño velero observaba a mi amo como esperaba expectante con un papel muy valioso en su mano un resultado que darían en una página desde el portátil, atentamente escuchaba y veía como mi amo se estremecía al ver que la serie de números coincidían con los de la boleta que el poseía, al dar el resultado final y al ver que él el feliz ganador me demostró su inmensa alegría y emoción levantándome del sitio donde me encontraba y dándome un fuerte abrazo, en este momento me di cuenta que era lo mejor que le había podido pasar en mucho tiempo.
Esa misma noche después de tanta emoción llego la desesperación, una tormenta nos tomo por sorpresa en la mitad del mar, la lluvia, el viento y las olas azotaban muy fuerte el velero, el viento era tan fuerte que llego al sitio donde se encontraba la boleta de la lotería y la levanto llevándola por los aires exponiéndola en la cubierta, mi amo quien en ese momento se encontraba en el timón intento alcanzarla pero no lo logro, yo ya me encontraba con mi chaleco salvavidas, y me lance tras aquel objeto cayendo directamente al mar, mi amo quedo angustiado y mientras tanto intentaba seguir mi rastro con su linterna pero las olas eran tan fuertes y grandes que me hicieron perder del camino y pasar toda la noche luchando. A la mañana siguiente logré llegar a la orilla de una isla, desconcertado por qué no sabía cuál era mi ubicación y en medio de la poca lluvia que había vi una mujer de vestido largo y rasgos marcados, con ella se encontraba un cebú amarrado a un pequeño palo.
Decido seguir mi camino pero llevando aun conmigo el tan dichoso papel amarillo. Mientras caminaba se me atravesó un bus con mucha gente en el cual gentilmente me subieron y me llevaron a la ciudad más cercana, había muchas personas ahí parecía una plaza de mercado, seguí caminando y mas allá me tropecé con un grupo de niños quienes me quitaron el chaleco, al menos ellos no me hicieron daño porque una mujer más adelante me hecho agua cuando pasaba por el frente de su casa, nuevamente empezó a llover y encontré un pequeño hueco en el cual refugiarme, ya la ciudad se empezaba a acabar y un desierto grande era el que travesaba, en él me persiguieron perros más salvajes y hambrientos que tal vez estaban defendiendo su terreno, me ahuyentaron y obligaron a meterme a un laberinto subterráneo de palos donde pase la noche.
Al día siguiente desperté en aquel hueco en el que me encontraba, lastimosamente aun me encontraba en el desierto, seguí corriendo y llegue a un barranco el cual dividía el lugar que había recorrido y uno nuevo por recorrer lleno de nieve y arboles, después encontré nuevamente gente que aparentemente hacían labores de agricultura pero no fueron amables conmigo, al contrario me ahuyentaban con sus materiales de trabajo hasta que me sacaron de ese sitio haciéndome llegar a una carrilera de tren donde había un vagabundo calentándose con un fogata.
Seguía persistiendo en que tenía que llegar a mi destino final pero nunca aleje de mí aquel boleto que a mi amo había hecho feliz, entonces llegue a un puerto y ahí se hallaba un gran barco y en ese momento pensé que esa era mi única salida. Por fin llego a la ciudad, cansado, adolorido después de tanto haber recorrido me encuentro con un viejo de barba y cabello largo para su aparente edad, estaba sentado en una banca de un parque, al ver mi agotamiento y fatiga me dio de comer. Aun con el boleto en mi boca llego a casa, fue tanta mi emoción el ver por la ventana a mi amo que no pensaba ya en cansancios ni dolores, pero me desconcertó el ver en su rostro tranquilidad y felicidad, bajo mi mirada siguiendo el movimiento de su brazo y me doy cuenta que en el lugar que yo hace algún tiempo estaba un reemplazo mío encontraba, al parecer llenando también de placer al ser por quien yo mas luche, era un gato.
La sorpresa fue fatal, la desilusión invadió todo mi corazón, después de tanto andar y obstáculos soportar, riesgos aguantar y nunca de mí quitar la felicidad que a mi dueño quería dar, pienso que los sacrificios fueron en vano y los esfuerzos malgastados.
Después de la ingrata sorpresa no quiero atormentarme mas, regreso al sitio donde el viejo de barba blanca aun se encontraba para devolverle el favor que me había hecho, entonces decido entregarle la felicidad que conmigo llevaba el billete de lotería que en mi interior sabia que cambiaría su vida y en ese momento de aceptación y entrega me doy cuenta que no fue en vano todo lo que pase, después de tanto andar mi destino no era volver con mi amo sino ser más feliz con alguien más.
En ocasiones los caminos duros y difíciles de andar siempre nos traen un mejor final, una recompensa mejor de la que siempre esperamos por nuestros sacrificios.
En la vida nos encontramos con amores, desilusiones, fortunas, aventuras y dolores.
Para empezar consagramos nuestra vida a un ser o distintos seres, entregamos lo que más podemos, en especiales nosotros los perros.
Una tarde mientras viajaba en un pequeño velero observaba a mi amo como esperaba expectante con un papel muy valioso en su mano un resultado que darían en una página desde el portátil, atentamente escuchaba y veía como mi amo se estremecía al ver que la serie de números coincidían con los de la boleta que el poseía, al dar el resultado final y al ver que él el feliz ganador me demostró su inmensa alegría y emoción levantándome del sitio donde me encontraba y dándome un fuerte abrazo, en este momento me di cuenta que era lo mejor que le había podido pasar en mucho tiempo.
Esa misma noche después de tanta emoción llego la desesperación, una tormenta nos tomo por sorpresa en la mitad del mar, la lluvia, el viento y las olas azotaban muy fuerte el velero, el viento era tan fuerte que llego al sitio donde se encontraba la boleta de la lotería y la levanto llevándola por los aires exponiéndola en la cubierta, mi amo quien en ese momento se encontraba en el timón intento alcanzarla pero no lo logro, yo ya me encontraba con mi chaleco salvavidas, y me lance tras aquel objeto cayendo directamente al mar, mi amo quedo angustiado y mientras tanto intentaba seguir mi rastro con su linterna pero las olas eran tan fuertes y grandes que me hicieron perder del camino y pasar toda la noche luchando. A la mañana siguiente logré llegar a la orilla de una isla, desconcertado por qué no sabía cuál era mi ubicación y en medio de la poca lluvia que había vi una mujer de vestido largo y rasgos marcados, con ella se encontraba un cebú amarrado a un pequeño palo.
Decido seguir mi camino pero llevando aun conmigo el tan dichoso papel amarillo. Mientras caminaba se me atravesó un bus con mucha gente en el cual gentilmente me subieron y me llevaron a la ciudad más cercana, había muchas personas ahí parecía una plaza de mercado, seguí caminando y mas allá me tropecé con un grupo de niños quienes me quitaron el chaleco, al menos ellos no me hicieron daño porque una mujer más adelante me hecho agua cuando pasaba por el frente de su casa, nuevamente empezó a llover y encontré un pequeño hueco en el cual refugiarme, ya la ciudad se empezaba a acabar y un desierto grande era el que travesaba, en él me persiguieron perros más salvajes y hambrientos que tal vez estaban defendiendo su terreno, me ahuyentaron y obligaron a meterme a un laberinto subterráneo de palos donde pase la noche.
Al día siguiente desperté en aquel hueco en el que me encontraba, lastimosamente aun me encontraba en el desierto, seguí corriendo y llegue a un barranco el cual dividía el lugar que había recorrido y uno nuevo por recorrer lleno de nieve y arboles, después encontré nuevamente gente que aparentemente hacían labores de agricultura pero no fueron amables conmigo, al contrario me ahuyentaban con sus materiales de trabajo hasta que me sacaron de ese sitio haciéndome llegar a una carrilera de tren donde había un vagabundo calentándose con un fogata.
Seguía persistiendo en que tenía que llegar a mi destino final pero nunca aleje de mí aquel boleto que a mi amo había hecho feliz, entonces llegue a un puerto y ahí se hallaba un gran barco y en ese momento pensé que esa era mi única salida. Por fin llego a la ciudad, cansado, adolorido después de tanto haber recorrido me encuentro con un viejo de barba y cabello largo para su aparente edad, estaba sentado en una banca de un parque, al ver mi agotamiento y fatiga me dio de comer. Aun con el boleto en mi boca llego a casa, fue tanta mi emoción el ver por la ventana a mi amo que no pensaba ya en cansancios ni dolores, pero me desconcertó el ver en su rostro tranquilidad y felicidad, bajo mi mirada siguiendo el movimiento de su brazo y me doy cuenta que en el lugar que yo hace algún tiempo estaba un reemplazo mío encontraba, al parecer llenando también de placer al ser por quien yo mas luche, era un gato.
La sorpresa fue fatal, la desilusión invadió todo mi corazón, después de tanto andar y obstáculos soportar, riesgos aguantar y nunca de mí quitar la felicidad que a mi dueño quería dar, pienso que los sacrificios fueron en vano y los esfuerzos malgastados.
Después de la ingrata sorpresa no quiero atormentarme mas, regreso al sitio donde el viejo de barba blanca aun se encontraba para devolverle el favor que me había hecho, entonces decido entregarle la felicidad que conmigo llevaba el billete de lotería que en mi interior sabia que cambiaría su vida y en ese momento de aceptación y entrega me doy cuenta que no fue en vano todo lo que pase, después de tanto andar mi destino no era volver con mi amo sino ser más feliz con alguien más.
En ocasiones los caminos duros y difíciles de andar siempre nos traen un mejor final, una recompensa mejor de la que siempre esperamos por nuestros sacrificios.
¡Travesías para llegar a casa y cumplir un sueño!
Tatiana Duque
Iba camino a emprender un viaje de pesca con mi amo, a mar abierto en velero, todo se sentía tranquilo me encontraba en un momento de descanso dentro del velero junto a él, mientras el revisaba su computador portátil ansioso y nervioso porque estaba a punto de comparar una serie de números, pertenecientes a un papel, un tiquete de lotería que había comprado días antes de emprender nuestro viaje, trascurridos 5 segundos mi amo brinco y grito muy emocionado cargándome en brazos y descargando toda su felicidad, puesto que la serie de números habían coincidido, convirtiéndolo a él en el ganador de una gran suma de dinero; Horas después ya llegada la noche nos sorprendió una terrible tormenta en la cual el viento comenzó a tumbar todas las cosas y a desequilibrarnos, en un momento de furia a mi amo se le salió por la ventana el tiquete ganador y el hizo un intento de captura fallido, al yo ver su desesperación mi reacción fue lanzarme al mar a alcanzar el tiquete, en ese momento me sentí ahogado, la marea comenzó a alejarme del velero mientras mi amo gritaba muy angustiado mi nombre, al amanecer me encontraba con vida llegando a la orilla de una isla , el chaleco salva vidas que llevaba puesto fue de gran ayuda para mi supervivencia, en el momento en el que entre a la arena muy sucio y despeinado con el tiquete en boca, frente a mi estaba una mujer que por su vestimenta pude darme cuenta que me encontraba en la india, me sacudí un poco, y emprendí ahora un nuevo viaje, pero solo sin mi amo, un viaje a los desconocido, ande por lugares y tierras en las que nunca imagine estar, viendo caras, personas y razas totalmente distintas a las que no solía ver en mi ciudad, muchos trataron de ayudarme, otros trataron de robarme, sí, me robaron mi chaleco salvavidas, por una calle me echaron agua para espantarme, hasta que encontré un hueco en donde pasar la noche mientras llovía, atravesé obstáculos día tras día, escale muros, hui de peligros, pase noches frías, corrí por el desierto, por la nieve, por bosques, atravesé muchos lugares todo el tiempo con el tiquete en mi boca, hasta encontrarme con un barco gigante de cargas que se dirigía de nuevo hacia la ciudad, me monte sin que nadie lo notara y cuando menos pensé ya estaba en mi ciudad, sí, mi grandiosa ciudad, iba hambriento pasando por un parque y un señor que se encontraba sentado en una banca con una guitarra al lado muy amablemente me ofreció un pedazo de pan, seguí camino a casa muy emocionado e ilusionado de llegar y encontrar a mi amo y entregarle su tiquete de lotería ganador, aproximándome poco a poco llegue a su puerta, a su ventana y todos mis sentimientos cambiaron en cuestión de segundos, todo se fue abajo, vi a mi amo sentado en una silla de su sala viendo televisión muy sonriente acariciando un gato, su nueva mascota, me pregunte en ese momento frio y doloroso, y yo? En donde he quedado yo para él, muy decepcionado me decidí a devolverme al parque y al encontrarme de nuevo con el hombre barbudo y un poco mal vestido que me había alimentado unos minutos antes se conmovió mi corazón y entregue a él el papel ganador que con tanto esmero y esfuerzo había llevado en mi boca durante largos días de travesía, y me fui con él para siempre dejando atrás un amo que se olvidó de mí.
Iba camino a emprender un viaje de pesca con mi amo, a mar abierto en velero, todo se sentía tranquilo me encontraba en un momento de descanso dentro del velero junto a él, mientras el revisaba su computador portátil ansioso y nervioso porque estaba a punto de comparar una serie de números, pertenecientes a un papel, un tiquete de lotería que había comprado días antes de emprender nuestro viaje, trascurridos 5 segundos mi amo brinco y grito muy emocionado cargándome en brazos y descargando toda su felicidad, puesto que la serie de números habían coincidido, convirtiéndolo a él en el ganador de una gran suma de dinero; Horas después ya llegada la noche nos sorprendió una terrible tormenta en la cual el viento comenzó a tumbar todas las cosas y a desequilibrarnos, en un momento de furia a mi amo se le salió por la ventana el tiquete ganador y el hizo un intento de captura fallido, al yo ver su desesperación mi reacción fue lanzarme al mar a alcanzar el tiquete, en ese momento me sentí ahogado, la marea comenzó a alejarme del velero mientras mi amo gritaba muy angustiado mi nombre, al amanecer me encontraba con vida llegando a la orilla de una isla , el chaleco salva vidas que llevaba puesto fue de gran ayuda para mi supervivencia, en el momento en el que entre a la arena muy sucio y despeinado con el tiquete en boca, frente a mi estaba una mujer que por su vestimenta pude darme cuenta que me encontraba en la india, me sacudí un poco, y emprendí ahora un nuevo viaje, pero solo sin mi amo, un viaje a los desconocido, ande por lugares y tierras en las que nunca imagine estar, viendo caras, personas y razas totalmente distintas a las que no solía ver en mi ciudad, muchos trataron de ayudarme, otros trataron de robarme, sí, me robaron mi chaleco salvavidas, por una calle me echaron agua para espantarme, hasta que encontré un hueco en donde pasar la noche mientras llovía, atravesé obstáculos día tras día, escale muros, hui de peligros, pase noches frías, corrí por el desierto, por la nieve, por bosques, atravesé muchos lugares todo el tiempo con el tiquete en mi boca, hasta encontrarme con un barco gigante de cargas que se dirigía de nuevo hacia la ciudad, me monte sin que nadie lo notara y cuando menos pensé ya estaba en mi ciudad, sí, mi grandiosa ciudad, iba hambriento pasando por un parque y un señor que se encontraba sentado en una banca con una guitarra al lado muy amablemente me ofreció un pedazo de pan, seguí camino a casa muy emocionado e ilusionado de llegar y encontrar a mi amo y entregarle su tiquete de lotería ganador, aproximándome poco a poco llegue a su puerta, a su ventana y todos mis sentimientos cambiaron en cuestión de segundos, todo se fue abajo, vi a mi amo sentado en una silla de su sala viendo televisión muy sonriente acariciando un gato, su nueva mascota, me pregunte en ese momento frio y doloroso, y yo? En donde he quedado yo para él, muy decepcionado me decidí a devolverme al parque y al encontrarme de nuevo con el hombre barbudo y un poco mal vestido que me había alimentado unos minutos antes se conmovió mi corazón y entregue a él el papel ganador que con tanto esmero y esfuerzo había llevado en mi boca durante largos días de travesía, y me fui con él para siempre dejando atrás un amo que se olvidó de mí.
De regreso a casa
María del Mar Ojeda
Juan y su amigo simón todas noches emprenden un gran viaje a la diversión en el mundo de la imaginación.
- Juaannn!! Juaannn!! A dormir juan te estoy esperando! Dijo su mamá.
- Estoy subiendo maaa!! Grita juan.
Al llegar Juan a su habitación lo esperaba su madre con su gran amigo simón, compañero de aventuras, lo recibe es sus brazos y se dirige a su cama para ser cobijado con un cubre lecho muy largo que había cosido su abuelita Sofía con pedacitos de tela deferentes colores, hasta formar una colcha mágica que transportaban a Juan y Simón a emprender un mundo lleno de aventuras e imaginación.
- Hasta mañana juan ¡Aloha Nui Loa! Que quiere decir Mucho amor y que aprendas en tu viaje.
- Hasta mañana maa ¡Alojha Nui Lao! A ti también.
Cerrando su madre la puerta y apangando la luz, juan y simón emprenden juntos uno de sus tantos paseos a través del sueño al mundo de la imaginación.
- Despierte! Despierte! capitán, nos estamos hundiendo! nos estamos hundiendo! muy asustado grita simón , una gran tormenta nos ataca! Esperando ordenes capitán.
Rápidamente se levanta juan y dice
- Icen las velas!!
Simón en su misión sale corriendo a cumplir las ordenas de su capitán, pero el basto mar interrumpen con su objetivo, de repente del interior del barco por la fuerza del aire se levanta una hoja de color amarillo la cual es de mucha importancia para juan, al ver esto simón se tira por la borda y cae al ancho mar perdiéndose entre las olas.
- Simón, Simón!! Grita juan desesperadamente con lágrimas en sus ojos que recorrían sobre sus mejillas al no encontrar a su gran amigo.
Después del naufragio llega simón a una isla desolada, se sienta y empieza a pesar – ¿y ahora qué hago?
- ¡Ah! ¡Ya se! emprenderé una búsqueda hasta encontrar de nuevo a mi capitán.
Simón valientemente se pone en marcha y comienza su búsqueda, búsqueda que resultaría siendo larga y dura; después de tanto esperar pasa un bus lleno de personas vestidas de manera extraña, pero eso no le importó y dijo
- Señor disculpe me puede ayudar a encontrar a mi capitán me he perdido y lo quiero encontrar.
Juan y su amigo simón todas noches emprenden un gran viaje a la diversión en el mundo de la imaginación.
- Juaannn!! Juaannn!! A dormir juan te estoy esperando! Dijo su mamá.
- Estoy subiendo maaa!! Grita juan.
Al llegar Juan a su habitación lo esperaba su madre con su gran amigo simón, compañero de aventuras, lo recibe es sus brazos y se dirige a su cama para ser cobijado con un cubre lecho muy largo que había cosido su abuelita Sofía con pedacitos de tela deferentes colores, hasta formar una colcha mágica que transportaban a Juan y Simón a emprender un mundo lleno de aventuras e imaginación.
- Hasta mañana juan ¡Aloha Nui Loa! Que quiere decir Mucho amor y que aprendas en tu viaje.
- Hasta mañana maa ¡Alojha Nui Lao! A ti también.
Cerrando su madre la puerta y apangando la luz, juan y simón emprenden juntos uno de sus tantos paseos a través del sueño al mundo de la imaginación.
- Despierte! Despierte! capitán, nos estamos hundiendo! nos estamos hundiendo! muy asustado grita simón , una gran tormenta nos ataca! Esperando ordenes capitán.
Rápidamente se levanta juan y dice
- Icen las velas!!
Simón en su misión sale corriendo a cumplir las ordenas de su capitán, pero el basto mar interrumpen con su objetivo, de repente del interior del barco por la fuerza del aire se levanta una hoja de color amarillo la cual es de mucha importancia para juan, al ver esto simón se tira por la borda y cae al ancho mar perdiéndose entre las olas.
- Simón, Simón!! Grita juan desesperadamente con lágrimas en sus ojos que recorrían sobre sus mejillas al no encontrar a su gran amigo.
Después del naufragio llega simón a una isla desolada, se sienta y empieza a pesar – ¿y ahora qué hago?
- ¡Ah! ¡Ya se! emprenderé una búsqueda hasta encontrar de nuevo a mi capitán.
Simón valientemente se pone en marcha y comienza su búsqueda, búsqueda que resultaría siendo larga y dura; después de tanto esperar pasa un bus lleno de personas vestidas de manera extraña, pero eso no le importó y dijo
- Señor disculpe me puede ayudar a encontrar a mi capitán me he perdido y lo quiero encontrar.
El amor del fiel amigo que nunca falla
Jessica Klusman Mejía
Siendo yo un pequeño canino llamado Toby, disfrutaba de mi vida al lado de mi dueño Camilo y como era de costumbre todas las vacaciones embarcamos en alta mar a divertirnos y disfrutar los dos solos de nuestras compañías.
Como era habitual aparte de descansar y recrearnos Camilo no podía dejar su ficción por los juegos de azar, principalmente la lotería que jugaba por internet.
Solamente recuerdo haber visto aquel gesto de alegría en su cara cuando completo la línea de números y se dio cuenta que era el ganador, cosa que en años de mantener jugando, nunca había pasado.
A pesar de tal felicidad, yo presentía que algo andaba mal, pes el clima por esos días no era el mejor y empezamos a ver la cercanía de una terrible tormenta.
En el mismo momento que las olas comenzaron a golpear muy fuerte el pequeño velero, Camilo intento tomar control de esté, pero no se dio cuenta que por culpa del agua acababa de perder el papelito donde estaban los números que lo acreditaban como ganador.
Mi instinto animal y amor fiel por Camilo hicieron que me lanzara al mar sin importarme las condiciones del clima y peor aún la preocupación de Camilo por mí; en el instante que me tiré a buscar el papelito en el agua Camilo grito con todas sus fuerzas que me devolviera y no hacía más que llamarme desesperadamente. Cuando por fin encontré el papelito, ya era demasiado tarde, había perdido de vista el pequeño velero, y me imagine que Camilo habría perdido sus esperanzas.
Después de toda la noche nadar, gracias a el chaleco salvavidas qe me colocaba Camilo llegue a un lugar que no conocía, con personas muy diferentes y animales por todo el lugar. Comencé mi recorrido para llegar a mi casa y poder devolverle el papelito que tanta felicidad le producía a mi dueño. Fueron incansables mis ganas de llegar, pero me encontraba muy lejos, poco a poco me daba cuenta que tardaría meses para poder lograrlo.
Recorrí lugares muy interesantes y poco conocidos para mí como plazas, mercados, desiertos, bosques en invierno; tuve que huir de varios ataques de otros perros y algunos niños que me robaron mi chaleco para jugar, además tenía que dormir en callejones, debajo de puentes y bajo la lluvia.
En un instante que sentía que ya estaba cerca, pare en un pequeño parque donde a mi lado me encontré un personaje, al parecer de la calle, mal vestido y desaliñado pero me di cuenta que era buena persona en el momento que me brindo s sonrisa y un pedazo de comida.
Era poco el camino que me faltaba para llegar a mi hogar por lo que emprendí otra vez mi viaje; y corrí la última cuadra como si fueran los últimos minutos de vida con cuatro patas, la inmensa alegría que me inundaba mientras me acercaba a la ventana era indescriptible, sin embargo al ver a Camilo muy cómodo en su sillón y felizmente acompañado por otro fiel amigo, mi corazón se estremeció y entendí que en ese momento Camilo ya no me necesitaba.
Recordé en ese instante aquel buena persona de la calle, que me brindo comida y elegí darle el mejor regalo que creo, él podía recibir; me devolví a buscarlo, le entregue el papelito con los números ganadores de la lotería y en su cara se pintó una linda mirada y una inigualable sonrisa. Lo que me hizo entender quién sería mi siguiente dueño.
Siendo yo un pequeño canino llamado Toby, disfrutaba de mi vida al lado de mi dueño Camilo y como era de costumbre todas las vacaciones embarcamos en alta mar a divertirnos y disfrutar los dos solos de nuestras compañías.
Como era habitual aparte de descansar y recrearnos Camilo no podía dejar su ficción por los juegos de azar, principalmente la lotería que jugaba por internet.
Solamente recuerdo haber visto aquel gesto de alegría en su cara cuando completo la línea de números y se dio cuenta que era el ganador, cosa que en años de mantener jugando, nunca había pasado.
A pesar de tal felicidad, yo presentía que algo andaba mal, pes el clima por esos días no era el mejor y empezamos a ver la cercanía de una terrible tormenta.
En el mismo momento que las olas comenzaron a golpear muy fuerte el pequeño velero, Camilo intento tomar control de esté, pero no se dio cuenta que por culpa del agua acababa de perder el papelito donde estaban los números que lo acreditaban como ganador.
Mi instinto animal y amor fiel por Camilo hicieron que me lanzara al mar sin importarme las condiciones del clima y peor aún la preocupación de Camilo por mí; en el instante que me tiré a buscar el papelito en el agua Camilo grito con todas sus fuerzas que me devolviera y no hacía más que llamarme desesperadamente. Cuando por fin encontré el papelito, ya era demasiado tarde, había perdido de vista el pequeño velero, y me imagine que Camilo habría perdido sus esperanzas.
Después de toda la noche nadar, gracias a el chaleco salvavidas qe me colocaba Camilo llegue a un lugar que no conocía, con personas muy diferentes y animales por todo el lugar. Comencé mi recorrido para llegar a mi casa y poder devolverle el papelito que tanta felicidad le producía a mi dueño. Fueron incansables mis ganas de llegar, pero me encontraba muy lejos, poco a poco me daba cuenta que tardaría meses para poder lograrlo.
Recorrí lugares muy interesantes y poco conocidos para mí como plazas, mercados, desiertos, bosques en invierno; tuve que huir de varios ataques de otros perros y algunos niños que me robaron mi chaleco para jugar, además tenía que dormir en callejones, debajo de puentes y bajo la lluvia.
En un instante que sentía que ya estaba cerca, pare en un pequeño parque donde a mi lado me encontré un personaje, al parecer de la calle, mal vestido y desaliñado pero me di cuenta que era buena persona en el momento que me brindo s sonrisa y un pedazo de comida.
Era poco el camino que me faltaba para llegar a mi hogar por lo que emprendí otra vez mi viaje; y corrí la última cuadra como si fueran los últimos minutos de vida con cuatro patas, la inmensa alegría que me inundaba mientras me acercaba a la ventana era indescriptible, sin embargo al ver a Camilo muy cómodo en su sillón y felizmente acompañado por otro fiel amigo, mi corazón se estremeció y entendí que en ese momento Camilo ya no me necesitaba.
Recordé en ese instante aquel buena persona de la calle, que me brindo comida y elegí darle el mejor regalo que creo, él podía recibir; me devolví a buscarlo, le entregue el papelito con los números ganadores de la lotería y en su cara se pintó una linda mirada y una inigualable sonrisa. Lo que me hizo entender quién sería mi siguiente dueño.
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