viernes, 30 de septiembre de 2011

UN FIEL AMIGO

Andrés Felipe Castro


Todo empezó una mañana, ahí estaba yo como siempre muy contento de que un nuevo día desfilara ante mis ojos, un domingo que seguramente pasaría con mi amo, (el mejor humano del mundo) él me consiente todos los días, me compra comida exclusiva, y siempre que me enfermo no duda en llevarme al mejor veterinario de la ciudad; pero bueno en fin, la mañana estaba hermosa como para ir de pesca y eso fue precisamente lo que mi amo y yo fuimos a hacer.
Viajamos y viajamos hasta que por fin llegamos al tan anhelado mar, al poco tiempo de llegar, mi amo saco su bote, nos montamos y dimos rumbo hacia donde se hallaban los peces, mientras mi amo pescaba, el cielo se ponía cada vez más oscuro y gris las nubes se amontonaban y se sentía una suave brisa, nos entretuvimos pescando hasta no darnos cuenta en qué momento el cielo se oscureció por completo y desato una tormenta que no podíamos soportar; entonces, entramos a la parte interna del bote donde mi amo un poco desanimado pero con esperanzas revisaba en su computador el numero ganador de la lotería ya que ganar la lotería era uno de sus grandes sueños y yo su fiel amigo compartía el mismo sueño; al cabo de 10 segundos mi amo se quedo paralizado como una estatua y de repente grito con una alegría inigualable, saltaba y gritaba como un niño al destapar su regalo de navidad era algo obvio mi amo se había ganado la lotería y yo con el también celebraba su gran suerte, luego él en su entusiasmo subió a la parte externa del bote olvidando que la tormenta no había terminado y al estar expuesto a tan fuerte viento este le arrebato de su mano el billete de la lotería y al agua fue a dar pero yo no me quede de patas cruzadas salte al mar y con mi hocico lo agarre después de todo soy su fiel amigo y este tipo de cosas hacen los verdaderos amigos, cuando voltee a mirar donde se encontraba el bote me vi solo nada alrededor solo agua y el bote a lo lejos se apartaba recuerdo escuchar a mi amo gritar mi nombre con gran impotencia, cuando ya no vi señal del bote me sentí tan solo que no sabía qué hacer pero luego entendí que darme por vencido no era una opción entonces nade y nade sin parar aun con el billete de la lotería en mi hocico después de todo ese era el propósito para ir a donde mi amo, entregarle el billete de la lotería y hacerlo feliz como su fiel amigo que soy, cuando toque tierra firme no tenía ni idea de donde me encontraba pero si tenía bien claro a donde quería llegar entonces camine y camine a lo largo de valles y ríos ciudades, muchos pueblos y fronteras hasta que por fin reconocí en donde me encontraba había llegado a la ciudad donde mi amo y yo vivíamos, mis patas ya exhaustas y mi estomago hambriento no podían seguir una cuadra mas pero hay apareció un indigente que me dio de su poca y escasa comida y yo alegre la recibí y gracias le di luego de calmar mi hambre continúe hasta llegar a mi hogar muy emocionado subí rápidamente a la ventana de la puerta y mire atraves, ahí estaba el sonriendo y viendo la tele y yo estaba a punto de ladrar cuando vi entre sus manos a otro, a un gato mi amo me había traicionado y cambiado por un gato me sentí tan mal que ni un ladrido hice solo me fui triste y desahuciado, volví donde aquel hombre que muy pobre y generoso me brindo de su alimento, le regale el billete de la lotería ya que él me brindo cuando menos tenia y ahora era mi turno, ahí fue cuando entendí que alguien que te brinde la mano cuando más la necesitas puede ser más noble que el que te tiene solo para satisfacer su soledad.

jueves, 29 de septiembre de 2011

“No todo en la vida es casualidad”

María Alejandra Cañizares Moya.


En un lugar muy lejano donde solo se sentía el viento, tras la brisa del mar, algo extraordinario ocurrió, yo no sabía de lo que se trataba, pero según la felicidad que el irradiaba todo parecía ser muy bueno, y al igual que el muy feliz me encontraba. A pocos instantes de la sorpresa que recibimos, algo inesperado pasó, una tormenta arrasó con todo lo que teníamos, empezando por mí. Después de unas horas, sin saber donde me encontraba, ni el destino que me deparaba, y al ver que ni él ni yo juntos estábamos, empecé con la búsqueda de mi propio destino, obviamente sin perder las ganas y esperanzas de algún día volverlo a ver.
El océano cruce, tras varios días, y algunas noches, naufragando en medio del mar; finalmente tierra pise y lo único que en mi poder tenia era un trozo de papel. Sin saber la importancia que había en ese insignificante trozo de papel, “vaya significante papel”, lo conserve, ya que era el único recuerdo que me quedaba de él.
Me encontré con una cantidad de cosas que en mi vida había visto, gente muy extraña, lugares incómodos, “bueno algunos no tanto”; pero para mí según las circunstancias en las que me encontraba, de incertidumbre, soledad, y sin saber hacia dónde me dirigía, no era nada fácil.
A pesar de todo lo anterior hubo mucha gente que me ayudo, a lo mejor sentían lastima al verme tan desolado y sin rumbo alguno, y sobre todo al saber que un ser vivo como yo no podía hablar, ni expresar lo que necesitaba, que lo único que podía hacer era dejarme guiar por mis instintos. Hubo gente que pensó en adoptarme, unos me miraban con ojos de curiosidad, otros me cargaban y trataban de jugar conmigo, pero para mí eso era nada más que una molestia, ya que yo solo iba por un objetivo, el cual era encontrar a mi amo.
Pase por todo tipo de lugares, algunos, donde, como si nunca hubiesen vistos algo como yo, y otros donde habían muchos como yo, y como buenos defensores de nuestro terreno, tras de mi salían corriendo hasta sacarme del mismo. En ciertos momentos pensé rendirme, estos eran cuando me seguía sintiendo tan solo y tan lejos, cuando atravesaba polos y desiertos, cuando escalaba cumbres y solo con el vacio me encontraba. Un día, presencie algo muy parecido a lo que viví esa tormentosa noche; un barco gigante con el nombre del puerto del que partí ese día; pues sin duda alguna embarque de nuevo, claro sin que nadie se diera cuenta, ya que para nosotros era prohibido. Atravesé otro largo camino marítimo, pero esta vez no naufrague; llegue a donde finalmente quería llegar, ya que mi corazón asi lo sentía. Al caminar por las calles, me di cuenta que este era el lugar al que pertenecía y con el trozo de papel que conserve durante toda mi trayectoria, llegue. Esta vez sí sabía dónde me encontraba puesto que empecé a repasar todos los viejos caminos que solía andar con mi amo; sentía que este era mi sitio, mi lugar. Finalmente me di cuenta, ya que vi con mis propios ojos, que ese lugar otro me lo había robado, pues mi amo se encontraba muy tranquilo y muy feliz acariciando al mismo, como si solo hubiese buscado un reemplazo. Sin que él se enterara de que yo había regresado, di vuelta atrás y a los brazos de alguien, que me brindo ese poco para mí, pero para el mucho de su comida, arrime. Solté de mi boca ese que en su momento se convirtió en insignificante trozo de papel, pero en este caso muy significante, de acuerdo con la reacción y la cara de este pobre y humilde hombre, según su apariencia. Significaba demasiado, y aunque dicen que el dinero no es más que una ilusión, este no fue nuestro caso, no era nada más y nada menos que el billete de la lotería que había acertado en todos sus números, unos cuantos meses atrás.
Mensaje:
Nunca se sabe de quién puedes esperar algo a cambio, pues quienes crees que de verdad te aman te pueden traicionar.
Nombre:

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El juego de la Vida

George William Obando Valencia

Aquella tormenta en alta mar cuando la noche era fría y oscura, escuchando el golpe de las olas azotando nuestro barco; fue la que trajo calma a mi vida de perro.
Esa tarde el mar del pacifico era apenas tranquilo, el sol alumbraba y calentaba con intensidad, las aguas mansas en las que emprendíamos nuestro viaje para la pesca milagrosa. De verdad fue milagrosa pues esa tarde Cesar (mi amo) encendió su aparato virtual (laptop) para ver si su billete de lotería coincidía con los números del sorteo millonario, observe que ese trozo de papel con números de dos cifras era muy importante para mi amo ya que lo cuidaba como su propia vida, de repente se avecino una fuerte tempestad; lluvias y vientos que iban en una dirección contraria a la que se dirigía nuestro pequeño bote en alta mar, las velas del barco se enrollaban una sobre otra y las olas enfurecidas nos azotaba como si fuéramos dos guerreros en duelo a muerte. En un instante el billete de lotería salió velozmente por la ventana del barco llegando hasta el mar oscuro y rebelde Cesar en su desespero por controlar las velas enrolladas solo gritaba la pérdida de su pedazo de lotto, me sentí angustiado por ver a mi amo descontrolado, enfurecido, y decidí lanzarme a las olas en búsqueda del trozo de papel que quizás era más importante que cualquier otra cosa en el mundo para el Cesar.
Sobreviví a esa furia de la naturaleza, por tal razón les estoy contando este relato de mi vida que para hacerlo realidad tuve que pasar por muchas dificultades día tras día buscando el lugar en el que encontraría a mi amo esperando en la entrada de la puerta con sus brazos extendidos para abrazar este fiel guardián y amigo que daría la vida por él, al igual que él, por su valioso papel, en mi viaje de regreso a casa atravesé bosques, ríos, lugares desolados, ciudades, países y continentes con el fin de encontrar las paz que algún día me pertenecía. Hasta que por fin después de tanto caos pude apreciar una vez más la bella vista de mi ciudad por lo que sentía que cada vez estaba cerca de mi dulce morada, en el camino a casa me encontré un hombre sentado en el parque, mucho más viejo que mi amo su barba era larga canosa y usaba ropa de indigente, con la mirada dirigida hacia él, me fui acercando poco a poco quizás me llamo mucho la atención ver como este hombre quien me ofreció una migaja de pan se parecía tanto a mi amo. Luego de devorar ese alimento que fue en ese momento la comida mas deleitable que he probado en mi vida continúe con el camino para reencontrarme con todo lo que por tantos meses había esperado. Por fin llegue al lugar; todo parecía igual, la casa en perfecto estado, el sillón de la sala en el sitio que permanecía y ahí estaba Cesar con una sonrisa de gozo como si presintiera que su perro colín estaba de regreso en casa y con su billete de lotería que tanto había él cuidado. Sentía que había cumplido con mi propósito que tanto andar y luchar por el mundo me había dado una gran satisfacción al final, pero al concentrarme en los brazos de mi amo los cuales espere con ansias que estuvieran extendidos hacia mí, me di cuenta que todo no estaba en perfecto estado, Cesar ya había reemplazado el lugar que yo ocupaba en su casa y en su corazón; otro amigo estaba recostado en el puesto que algún día ocupe y mi nombre ya había sido sustituido por el de fénix, el nuevo gato que ahora acariciaba mi dueño .
Triste y vacio di la vuelta hacia el parque donde conocí aquel hombre indigente que llamo mi atención, este ya estaba abandonando el sitio, al verme broto una sonrisa de su rostro con placer de volver a encontrarnos, en ese momento decidí que el billete de lotería con números de dos cifras, por el que Cesar gritaba y celebraba con gran felicidad al compararlo con el sorteo, debía ser importante tanto como yo, para este nuevo amigo. El hombre indigente.

lunes, 26 de septiembre de 2011

LA VIDA TE DA SORPRESAS

MARIA ALEJANDRA RUBIO CARABALI

A veces sin pensarlo tenemos grandes oportunidades y esperanzas que nuestra vida pueda cambiar de rumbo, ese rumbo es el destino de todos los obstáculos que podamos encontrar en el camino. Solo quien sepa hacer las cosas bien y su destino este en su mano logrará el triunfo de sus grandes meritos. Ahora contaré el porque de esta introducción.
En una ocasión viajando por el mar ártico en un barco no muy grande, yo me encontraba en compañía de mi amo, el cual en ese mismo instante revisaba la pagina de internet donde los números coincidían con el billete de baloto que tenia en sus manos.
En pocos segundos ocurrió una gran tragedia donde cambio esta historia, unas grandes olas envolvieron el barco que no era tan grande y este se empezó a balancear y naufragamos. Lo único que me pudo salvar era el chaleco que tenia en mi cuerpo, no se como perdí el rastro de mi amo, pues este siempre estuvo pendiente de mi.
El billete que se había ganado mi amo se encontraba en ese mismo barco y de inmediato al ver esa tragedia me lancé sobre el pudiéndolo rescatar, no se cuentas horas pase nadando, me dolía mucho las manos, pero siempre iba con la idea de encontrar a quien le debía tanto en la vida; pero al fin pude llegar a la orilla del mar, donde al pisar tierra firme empecé a caminar buscando siempre aquella persona que tanto anhelaba ver.
Cuando pise tierra firme viendo las características de la persona y el animal que ahí se encontraba supuse que estaba en la india, me sentía solo, agobiado, con mucha impaciencia al saber que no tenía a mi lado a mi amo. Pasaron muchos meses caminando por esos desiertos perdió sin saber que destino coger.
Una mañana andando por el camino escuche detrás de mi un ruido de un vehículo y en el instante me monte en el, las personas que venían sentadas dentro de este usaban vestimentas que me parecieron de la cultura oriental y con ellos trascendí el camino, más adelante me baje ya siendo de noche continuando la búsqueda de mi querido amo.
Durante el camino observé a un señor arreglando una volqueta y al lado de él una fogata que la utilizaba como luz, al día siguiente veía mucha multitud y pensé que ya por fin había encontrado a mi amo, pero no fue así, la tristeza me invadía más y más al ver que ese gran anhelo no se había cumplido; sentía hambre, miedo, mucha gente me observaba; sin saber que me estaba ocurrido.
Hubo momentos en que personas desconocidas al verme todavía con el chaleco el cual me salvo de esa gran tormenta se quisieron aprovechar de mi, hasta que lograron despojarme de el.
La ausencia seguía, y yo no podía hacer nada, pero nunca soltaba de mi boca el billete de baloto que en meses atrás mi amo se había ganado. Continúe el camino recibiendo muchas humillaciones, desplantes que me colocaban a pensar cuando terminaría esta situación, pero a la vez yo sabia que tenia que seguir adelante ‘para darle la gran sorpresa a mi querido amo.
Fuera de esas humillaciones recibía de la noche lluvia, fría, calor y durante esos días me encontré con enemigos que venían persiguiendo no se si para robarme o matarme el hecho fue que yo pude salir de este percance; pero yo nunca de morder con mi boca el billete de baloto que sentía que en algún momento se lo entregaría a mi amo.
Corría asustado escapando de mis enemigos logrando escalar una montaña donde puse descansar un poco de esos a tormentosos días, transcurrió el tiempo corriendo de un lugar a otro , pasando hasta por desierto que me hacían pensar que estaba en el Zahara, también por montes como el de Everest. Pasando por todos estos lugares vi por fin a personas que me podía dar calor con una fogata que ellos mismos prendieron.
Seguía pasando los meses y yo continua con el baloto en mi boca en búsqueda de esa persona que tanto me brindo, hasta que llegue de nuevo al lado del mar donde observe un gran barco y pensé que esta seria mi salvación, pero en esos momentos muchos obstáculos aparecieron, entre ellos unos hombres que me persiguieron porque no tenia dinero para subirme a el, pero fui muy astuto logrando viajar hasta el lugar que tanto deseaba ósea la cuidad.
Cuando llegue a esta ya venia muy desesperado, cansando de tantas injusticias que me toco que pasar, estando en dicha cuidad me acerque a un hombre que no lucia muy bien, pero que fue la única personas que me tendió en esos momentos la mano ofreciéndome un poco de pan.
Después me aleje de este llevando como siempre en mi boca el billete de baloto y dirigiéndome por fin a la casa de mi amo. Llegando a la casa lo observe por la ventana y sentí mucha alegría al ver a ese gran amo, pero me di cuenta que tenia compañía y que los mismo tratos que me daba a mi se lo estaba dando a ese ser, la verdad yo nunca pensé que esto iba a pasar, pues siempre estuve ilusionado que seria el único en la vida de él.
Me marche sin que él se diera cuenta, para que siguiera con la idea que yo había muerto en esa gran tormenta. Por eso sin más motivos salí en búsqueda de esa persona que fue la única que me brindo apoyo en el momento más difícil de mi vida, y pensé que él realmente se merecía el billete que tenia en mi boca y sin pensarlo 2 veces se lo entregue; proporcionándole una gran felicidad, y desde ese mismo momento este hombre no muy bien vestido se convirtió en mi amo.

“LA VIDA NO ES LA QUE NOSOTROS NOSIMAGINAMOS, EN ELLA ENCONTRAREMOS MUCHAS SORPRESAS; DE DICHAS SORPRESAS VA A DEPENDER NUESTRO MAÑANA”

domingo, 25 de septiembre de 2011

LAS TRAVESÍAS DEL VIEJO PITUFINO

María Camila Gutiérrez


Hace muchos años en un pueblito llamado buga vivió un señor que a diario y constantemente gastaba mínimo $5.000 diarios en el juego de la lotería, estaba muy obsesionado porque era un gran matemático y aseguraba que algún día encontraría el número correcto para ganar la lotería, mucho tiempo después de llegar hasta el punto de alejarse de su familia, viviendo solo en una casa muy alejada del pueblo donde no tenia comodidades y tan solo con la compañía de un lindo loro que hablaba y su nombre era pitufino , el siempre lo acompañaba a comprar la lotería así como también a sus travesías en busca de números y numero y números y mas números … Un día en común y corriente el señor Matías quiso salir hacia el nevado del Ruiz como siempre con pitufino , fueron largas horas de viaje y al fin llegaron cuando de repente vio una pequeña tortuga que tenía un numero escrito en su cascaron, le llamo mucho la atención ya que solo le faltaba un numero para completar la lotería de ese día , y así fue como inmediatamente se dirigió a comprar la lotería , ese mismo día hacia mucho frio , era imposible salir de la cabaña donde don Matías y pitufino se hospedaban así que pasaron 3 y 4 días y no podían salir ; pero don Matías estaba desesperado por saber que números habían caído en la lotería días anteriores y sin pensarlo ni consultarle a pitufino como estaba acostumbrado salió y lo único que había era nieve .. Oh pero que sorpresa no tenía la lotería en sus manos entonces decidió devolverse pero fue imposible porque al salir de la cabaña la nieve que estaba en el techo inmediatamente cayo y cubrió todo, tanto que no se veía nada, solo nieve, don Matías muy desesperado decidió buscar y escavar pero no logro encontrar absolutamente nada y quedo solitario en medio de nieve, entonces partió de nuevo a su ciudad natal buga
Lo que nunca se pregunto el fue ¿Qué sería de pitufino solo en aquella cabaña?, ¿Por qué se rindió tan fácil?;pues aquel lorito quedo encerrado y con la lotería en mano , dos días después cuando la nieve empezó a derretir el gran amor que tenia por el amo lo lleno de fortaleza y salió al pueblito a buscar a don Matías , como era un loro y nadie le prestaba atención era muy difícil que llegara hasta aquel pueblo sin ninguna ayuda , sin embargo a pitufino no le importo salir solo hacia buga , paso por muchos obstáculos los cuales fueron , lluvia , hambre , frio y hasta mas … Hasta que por fin encontró un carpintero que iba para ese pueblo y dijo que lo podía llevar pero que el único inconveniente era que demoraban dos días viajando porque debía hacer varias paradas y por supuesto al lorito no le importo porque lo único que quería era llegar a buga a toda costa y así fue partieron y pasaron por muchos pueblos , el carpintero benjamín le dio comida , dormida y abrigo durante esos dos días de viaje y se porto muy bien con él , cuando al fin llegaron a buga el lorito se bajo desesperado del carro a buscar a don Matías ; al llegar a la vieja casa alejada de todo, se encontró con que el amo cargaba una tortuguita y le daba muchas vueltas buscándole números y números en su cascaron y así lo único que sintió pitufino fue una gran tristeza y decepción en aquel momento salió volando y freno en la mitad del cielo buscando el carro de el señor benjamín , cuando lo vio llego hasta el con los números de la lotería que habían caído siendo ganadores una semana antes , entonces don benjamín lleno de felicidad reclamo su premio y se convirtió en la persona más adinerada del valle del cauca así como también el lorito pitufino se volvió famoso y los dos vivieron felices por siempre …!

El valor de la gratitud

Alexandra Medina

Soy Wilson, soy un french poodle y tengo una bonita relación con mi dueño o más bien mi papá, él me quiere mucho y me lleva siempre con él.
Un día estábamos en el barco de él, era una noche de tormenta y mi papá estaba revisando la lotería y para su suerte los números ganadores coincidían con el tiquete de mi papá, no lo podíamos creer saltábamos de alegría, pero tanta felicidad no duró mucho tiempo, debido a la fuerte tormenta, el viento hizo que el tiquete de la lotería se fuera volando, yo corrí detrás de el y salté al mar para poder alcanzarlo, mi papá salió detrás mío gritando mi nombre pero yo fui más rápido que él , y no logró alcanzarme.
Nadé por mucho tiempo pero logré agarrar el tiquete pero el barco ya no estaba , seguí nadando hasta llegar a la orilla y seguí caminando hasta llegar a mi casa. Fue una larga caminata, pasé por un barrio un poco extraño, muy pobre, y superpoblado, hacia mucho calor y una señora sin querer me echó agua pero fue muy refrescante, después unos niños quisieron jugar conmigo y me quitaron un chaleco que tenia puesto, me libré de ellos tan rápido como pude. Pasé frío, hambre, me sentía muy cansado y triste porque todavía no llegaba a mi casa, buscaba refugio debajo de unas tablas para que me cubriera de las fuertes lluvias.
Después de tanto caminar, pasé por un parque y un vagabundo estaba sentado en una banca, me acerqué a él y me dio un pedazo de grande de pan, me sentía muy feliz ya que estaba muy hambriento, me comí el pan y seguí mi rumbo un poco más contento.
Hasta que por fin llegué a mi casa, me acerqué despacio para darle la sorpresa a mi papi, pero la sorpresa me la llevé yo cuando miré por la puerta a mi papá muy feliz y acariciando un gato, eso fue algo devastador, muy deprimente, mi papá se había olvidado de mi, ya no me quería y prefirió comprar una nueva mascota olvidando los buenos momentos que pasamos juntos. Salí con mi cabecita agachada y caminado muy lento, todavía no lo podía creer, entonces decidí ir de nuevo al parque en donde estaba el vagabundo y para mi fortuna él seguía ahí, y le di el tiquete de la lotería porque él me dio de comer cuando más lo necesitaba, así que me quitó el tiquete de la boca, me miró y se sonrío y nos fuimos caminando para ir a reclamar el tan anhelado premio y desde ese día él me adoptó y vivimos muy contentos.

Un perro fiel a su amo

Yorman Molina


Tobías era un perro como cualquier otro , lindo de físico y mas aun de personalidad, era viernes 26 de septiembre cuando este animalito navegaba como de costumbre en su barco con su amo que lo amaba por encima de todas las cosas, este amor era totalmente reciproco, esa misma tarde pasaban al mismo tiempo dos asombrantes acontecimientos por una parte una fuerte tormenta vestía el hermoso cielo que ya había dejado de existir y por otra parte Joaquín el amo de Tobías revisaba muy concentrado su boleto de lotería el cual compraba todos los días ¿Qué creen que paso? Joaquín con una sonrisa de oreja a oreja exclamo: ¡he ganado por primera vez! Pero no todo fue felicidad, a causa de la gran tormenta Joaquín ve como su boleto ganador se diluye entre sus manos, de inmediato cae en el extenso y abundante mar azul, Tobías valientemente corre tras el boleto, rápidamente su amo exclama ¡no vayas, déjalo ir! pero fue demasiado tarde el perro ya estaba en el mar con la lotería en su hocicó, la valiente mascota nado y nado hasta llegar a tierra ahí triste y solo decide emprender una búsqueda para como de lugar encontrar a su amo de nuevo. Al día siguiente se levanta muy temprano con ánimos de buscar a Joaquín, apenas si salía el sol entre las rocosas y cafés montañas del horizonte, visita china, Alaska , el soleado desierto del áfrica , hasta que finalmente tres días mas tarde llega a un puerto donde habitualmente su amo descansa, el ingenuo perro creyo que ya lo había encontrado, pero tristemente Tobías no huele el rastro de su amo por ningún lado por el contrario recibe insultos de parte de los demás navegantes que residían en el puerto, con hambre y cansado sigue su ardua búsqueda hasta que olfatea un rastro de su amo, por el camino mientras seguia el olor Tobías encuentra un indigente que le brinda comida y agua, lo que lo motiva mas a aún a este animalito a seguir su camino, luego de caminar y seguir olfateando llega a una casa grande y hermosa , ve a su al interior de esta a su amo de in mediato el perro llora de la felicidad pero al mismo tiempo llora de tristeza, frente a sus ojos encuentra una grande y hermosa gata ocupando su lugar, siendo acariciado por Joaquín ¡que triste esto!, con el boleto de lotería en su hocicó se devuelve donde el indigente, le da el aguado papel en agradecimiento y los dos empiezan una relación de amo y perro, finalmente este valiente animal emprende una marcha con su nuevo amo…